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La CIDCAM considera que disminuir la tasa de Infecciones Asociadas al Cuidado de la Salud es parte de la Calidad de la Atención Médica y el lavado de manos es la primera medida para conseguir su disminución.

INTRODUCCIÓN

La práctica del lavado de manos es el pilar fundamental para la prevención y el control de la infección hospitalaria. Los microorganismos que se encuentran en la piel de las manos son: residentes (habituales), transitorios (contaminantes) y patógenos (pueden producir infección). La infección hospitalaria es producida principalmente por la flora transitoria.

Se ha demostrado que el lavado de manos con agua y jabón elimina prácticamente los bacilos gram negativos en 10 segundos.

Sin embargo, sólo el 10 al 50% del personal del equipo de salud tiene el hábito del lavado de manos según normas.

El lavado de  manos es de tres tipos: higiénico, antiséptico y quirúrgico.

El impacto de esta medida simple ejecutada de rutina es muy elevado al igual que el resultado de la razón costo (muy bajo) / efectividad (dinero ahorrado en antibióticos, días de estadía, lucro cesante, costos indirectos, etc.)

Lavado higiénico

Tiene como objetivo remover la suciedad y eliminar la flora transitoria. Las manos deben lavarse:

  • Al tomar servicio.
  • Antes y después de la atención de cada paciente.
  • Antes y después de realizar cualquier práctica.
  • Antes y después de la administración de medicación.
  • Después del uno personal del baño.
  • Después de haber tocado materiales contaminados (sondas, catéteres, vendajes, apósitos, drenajes, chatas, orinales, salivaderas, etc.)
  • Al pasar del contacto con una parte contaminada del paciente (por ejemplo, vendaje) a una parte limpia del mismo paciente.
  • Después de estornudar, toser, tocarse el cabello o la cara.
  • Antes de comer.
  • Al finalizar las tareas del día.

El lavado de manos debe realizarse en todos los niveles de complejidad y en las situaciones citadas precedentemente

Procedimiento:

  • Quitarse anillo, reloj, pulsera, etc.
  • Recogerse las mangas (cuando se trabaja con recién nacidos o pacientes críticos el lavado debe ser hasta el codo).
  • Verificar los elementos a utilizar.
  • Mojarse las manos y muñecas.
  • Tomar el jabón (puede ser jabón de bocha suspendido o jabón líquido) y hacer espuma.
  • Frotarse las manos entre sí, insistiendo en los espacios interdigitales, en especial índice-pulgar y frotar las yemas de los dedos en la mano contraria con las manos hacia arriba.
  • El lavado debe durar entre 10 y 15 segundos. Cuando se trabaja con pacientes infectados o críticos o se realizarán procedimientos, el lavado debe durar alrededor de dos minutos.
  • Enjuagar las manos con abundante agua, con las manos hacia arriba de manera tal que agua corra hacia los codos.
  • Secarse con papel descartable.
  • Cerrar la canilla con la misma toalla de papel, si no es de los modelos de pié, rodilla o codo.
  • Descartar la toalla con cuidado de no contaminar las manos.

Lavado antiséptico

Tiene como objetivo remover la suciedad y eliminar o destruir la flora transitoria. En la selección del antiséptico deben considerarse la seguridad y la eficacia para reducir el recuento de microorganismos, la aceptabilidad y la adherencia del personal y los costos. El lavado antiséptico está indicado en:

  • La realización de un procedimiento invasivo.

–    Antes de vestir ropa de cirugía.

  • Antes y después de la toma de muestras.
  • Antes y después de aspirar secreciones de la vía respiratoria.
  • Antes y después de la preparación de soluciones enterales.
  • Antes y después de medir presión venosa central o presión intravascular.
  • Antes y después de preparar, administrar y/o manipular sangre o hemoderivados.
  • Antes y después de manipular catéteres intravasculares, respiradores, etc.
  • Antes y después del contacto con recién nacidos, gerontes o inmunocomprometidos.
  • Después de usar guantes de cirugía por mas de 6 horas.

Procedimiento:

  • Quitarse el anillo, reloj, pulseras, etc.
  • Recogerse las mangas (cuanto se trabaja con recién nacidos o pacientes críticos el lavado debe ser hasta el codo).
  • Verificar los elementos a utilizar.
  • Mojarse las manos y muñecas.
  • Aplicar 5 ml. de jabón líquido de iodopovidona al 5% o clorhexidina al 4%.
  • Frotar las manos entre sí, insistiendo en los espacios interdigitales, en especial índice-pulgar y frotar las yemas de los dedos en la mano contraria con las manos hacia arriba.
  • El lavado de manos debe durar 10-15 segundos. Cuando se trabaja con pacientes infectados, críticos o se realizarán procedimientos el lavado debe durar alrededor de dos minutos, seguido de enjuague y debe reiterarse el lavado.
  • Usar cepillo solamente para la higiene de uñas.
  • Enjuagar las manos con abundante agua, con las manos hacia arriba de manera tal que el agua corra hacia los codos.
  • Ahuecar las manos, recoger agua y enjuagar la canilla (si no es de pie, rodilla o codo).
  • Secarse con toalla de papel descartable.
  • Cerrar la canilla con la misma toalla de papel si no es de los modelos de pie, rodilla o codo.
  • Descartar la toalla con cuidado de no contaminar las manos.

Iodopovidona:

Tiene acción porque penetra la pared celular de las bacterias Gram positivas y Gram negativas, M. tuberculosis y hongos. Tiene acción contra los virus y muy escasa sobre las esporas; irrita  y se absorbe por piel y mucosas.

Glocanato de clorhexidina:

Ejerce su acción por rotura de la membrana celular. Es mas activa frente a las bacterias Gram positivas y los virus envueltos (HSV, CMA, HIV, RSV, influenza; tiene menor acción contra las bacterias Gram negativas, los virus no envueltos (enterovirus, adenovirus, rotavirus) y escasa contra M. tuberculosis; su actividad residual se prolonga por 6 horas. Es inhibido por la presencia de surfactantes no iónicos, aniones orgánicos e inorgánicos. La absorción por piel es mínima y no irrita o irrita poco.

Alcohol (etanol o isopropanol):

Es una alternativa en concentraciones de 60 al 95%; la concentración empleada habitualmente es del 70%. Puede utilizarse si no hay suciedad visible. Actùa por desnaturalización de las proteínas, tiene actividad bactericida para las bacterias Gram positivas, M. tuberculosis, hongos y es viricida. Su actividad es poco afectada por la presencia de materia orgánica.

Sería una medida mas simple de adoptar debido a la fácil accesibilidad y la rapidez de la práctica. Las lociones de alcohol reducen el daño de la piel y la descamación ulterior por lo que son las recomendadas.

Lavado quirúrgico

Tiene como objetivo reducir significativamente el número de microorganismos de la flora transitoria así como también de la flora residente. El lavado quirúrgico está indicado en:

  • Antes y después de cada acto quirúrgico.
  • Antes y después de cada procedimiento invasivo con incisión de la piel.

Procedimiento:

  • Quitarse anillo, reloj, pulseras, etc.
  • Recogerse las mangas (cuando se trabaja con recién nacidos o pacientes críticos el lavado debe ser hasta el codo).
  • Verificar los elementos a utilizar.
  • Mojarse las manos, las muñecas y el antebrazo hasta el pliegue del codo.
  • Aplicar el jabón.
  • Frotar las manos entre sí, insistiendo en los espacios interdigitales, en especial índice-pulgar y frotar las yemas de los dedos en la mano contraria con las manos hacia arriba.
  • El lavado de manos debe durar como mínimo dos minutos. Se debe utilizar esponja estéril para el lavado de manos, dedos y antebrazo.
  • Usar cepillo solamente para la higiene de las uñas.
  • Enjuagar las manos con abundante agua, con las manos hacia arriba de manera tal que el agua corra hacia los codos.
  • Ahuecar las manos, recoger agua y enjuagar la canilla ( si no es de pie, rodilla o codo).
  • Secarse con toalla de papel descartable o tela estéril.
  • Cerrar la canilla con la misma toalla de papel si no es de los modelos de pie, rodilla o codo.
  • Descartar la toalla con cuidado de no contaminar las manos.

ESTRATEGIAS

Es una necesidad urgente de desarrollo de estrategias que resulten en un incremento de la práctica de lavado de manos. Estas comprenden:

  • Educación del personal y los pacientes.
  • Observación rutinaria y retroalimentación.
  • Colocación de avisos en los lugares de trabajo.
  • Disponer las medidas que permitan el cumplimiento de la norma, como la provisión de insumos.