
El pasado jueves 28 de agosto, la CIDCAM llevó adelante un nuevo webinar titulado “Comunicar para cuidar: la calidad de la atención médica desde la comunicación”, a cargo de la Licenciada en Comunicación Paula Jiménez y coordinado por el Lic. José Ryuk. La actividad, de carácter gratuito y virtual, convocó a profesionales y trabajadores de la salud interesados en mejorar la calidad de los vínculos en el ámbito sanitario.
Jiménez remarcó desde el inicio que “la comunicación adecuada en salud es sinónimo de cuidado”, ya que permite que la información médica, preventiva y organizativa sea clara, comprensible y oportuna, e impacta directamente en la calidad de la atención y en los resultados sanitarios. En este punto, la especialista afirmó que “la comunicación no es innata, sino que debe ser aprendida y entrenada. Yo hago un especial énfasis en entrenar la escucha. No estamos acostumbrados a escuchar”.
En este sentido, señaló como un déficit la falta de formación en comunicación en las carreras médicas y especializaciones en salud, advirtiendo que se trata de una competencia transversal que debe ser incorporada en la formación académica y en el ejercicio profesional.

Competencias centrales
Durante su exposición, la Lic. Jiménez destacó como competencias centrales para los equipos de salud la escucha activa, la empatía y la validación emocional.
“La comunicación verbal y no verbal son igualmente importantes. Además, siempre existirá comunicación informal, el famoso ‘radiopasillo’, que suele abundar más que la formal. Por eso, las comunicaciones institucionales deben ser claras, eficaces, amables y oportunas”, enfatizó.
Asimismo, recalcó que la buena comunicación es responsabilidad de todos los integrantes de una organización de salud, no solo de los comunicadores sociales:
“Cada persona, desde quien recibe al paciente en la puerta hasta el médico o la enfermera, es responsable de comunicar de manera amable, respetuosa y efectiva. El comunicador social puede diseñar la estrategia, pero la comunicación efectiva depende de todos”, subrayó.
Comunicación para prevenir conflictos
La expositora también se refirió a la importancia de la comunicación en situaciones delicadas, como la gestión de eventos adversos en instituciones de salud: “No se trata solo de decidir cómo nos vamos a comunicar, sino de elegir qué herramientas usar en una entrevista, cómo formular preguntas, cómo abordar al paciente y a su familia. Es necesario poner estas acciones en el marco de una planificación, porque no solo es necesario, sino altamente beneficioso”, expresó.
En línea con esto, resaltó que todo lo que contribuya a evitar judicializaciones es positivo, ya que los procesos legales implican altos costos, tiempo y sufrimiento para todas las partes.
Comunicar cuidando
El webinario repasó los beneficios de una comunicación efectiva en salud, entre ellos:
- Favorece la toma de decisiones informadas en la relación médico-paciente.
- Ayuda a que los pacientes comprendan mejor su situación y participen activamente en su cuidado.
- Fortalece la confianza y la adherencia a los tratamientos.
- Mejora la coordinación entre los equipos de salud.
- Evita duplicidad de estudios y pérdida de información clínica.
- Permite elaborar planes preventivos y de contingencia frente a eventos adversos.
El encuentro cerró con un mensaje claro: la comunicación es una herramienta de cuidado y debe ser entrenada como cualquier otra competencia profesional. Para ello, es necesario que las instituciones de salud generen espacios de formación y que cada integrante del sistema asuma su rol como comunicador.
